Decorar con tus propias obras de arte

¿Te encantaría tener en la pared de tu salón una obra de arte hecha por ti? Pues está mucho más cerca de lo que te parece.

Los puzzles suelen mostrarnos fotografías espectaculares, monumentos célebres, animales fascinantes, reproducciones de cuadros inmortales, flores exquisitas, ilustraciones mágicas… En cualquier caso, escenas e imágenes de innegable belleza. Además, hay tantos y tantos temas disponibles, que todos los gustos y estilos tienen garantizada la plena satisfacción.

¿Qué te parece si montas uno con tus propias manos y lo exhibes como parte de la decoración de tu casa? Si te atrae la propuesta, aquí te apuntamos algunas ideas para que el resultado final sea cautivador.

Piensa que puedes utilizar los colores del puzzle, e incluso del propio marco que le pongas una vez acabado, para combinar con el resto de la decoración.

Si quieres seguir una misma línea, tendrás que elegir colores similares a los del resto de la estancia, pero también puedes utilizar el puzzle para romper la monotonía y crear un punto de atención. Imagina un salón con muebles muy claros de tonos suaves y una pared blanca con una gran foto llena de colores llamativos. El resultado puede ser atrevido y lleno de personalidad.

Unos colores atrevidos para romper la monotonía

 

Jugar con los tamaños también puede ser una gran idea. Entre las diferentes posibilidades tendrías la de un gran marco con un pequeño puzzle en su interior, o ese mismo único gran marco con varios puzzles. Si queremos llenar la pared podemos elegir uno muy grande o varios medianos o pequeños que iremos colocando hasta ocupar todo el espacio que queramos.

En este último caso, si ponemos diferentes puzzles juntos, los podemos situar de tantas formas como nos permita nuestra imaginación: en hileras, formando un gran cuadrado o rectángulo entre todos, aparentemente descolocados y sin seguir ninguna simetría, uno grande en el centro y varios más pequeños a su alrededor…

¿Y si jugamos con los marcos? Imagina un puzzle cuadrado dentro de un marco redondo. Seguro que no pasa desapercibido. También puedes demostrar tu atrevimiento y ponerlo dentro de un marco con forma de rombo, es decir, los vértices arriba y abajo y a los lados.

Elegir la foto correcta del puzzle también te ayudará a dar personalidad a tu decoración. En la habitación de los niños no puedes poner una foto romántica en blanco y negro, pero quizá vaya fenomenal en la tuya. Una hermosa imagen vertical de la Torre Eiffel con una pareja de enamorados puede quedar impresionante como cabecero de la cama que compartes con tu pareja.

¿Te lo imaginas en la cabecera de tu cama?

 

Puedes probar a colocarlos en sitios diferentes a los habituales; no los tienes por qué clavar en la pared. Un buen puzzle puede quedar muy sugerente apoyado en una estantería, en una repisa o en un mueble.

En resumen, si le echas imaginación y te sales de los modelos antiguos, descubrirás que las posibilidades son infinitas. El propio puzzle, en sí mismo, ya es un aliciente que deja atrás el clásico cuadro convencional.

¿Quieres más inspiración con el motivo? Echa un vistazo a nuestra web y elige el que mejor quede con tus cortinas, tus paredes, tu sofá o los muebles de la cocina.

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Un puzzle perfecto para colocar en la cocina

 

Y luego, cuéntanos el resultado en los comentarios; nos encantará saber tus ideas para decorar con puzzles y seguro que al resto de los lectores también.

 

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