La tentación vive en una pastelería

Cupcakes, macarons, crepes, croissants, bombones… ¿Quién puede resistirse a un buen dulce? Para hacer las delicias, nunca mejor dicho, de los amantes del azúcar, el mundo está salpicado de infinidad de pastelerías, bombonerías y confiterías que siempre están dispuestas a endulzarnos el día. Si echamos un vistazo por las pastelerías más conocidas es fácil darse cuenta de que son casi tan deliciosas como los productos que las han hecho famosas.

Si quisiéramos visitar las 11 pastelerías más famosas del mundo sería necesario desplazarnos a ciudades como París, Londres, Viena, Sidney… Pero no es necesario hacer las maletas para dar una vuelta por las curiosidades de las tiendas más golosas del planeta. ¿Comenzamos?

La Patisserie Stohrer es una de las pastelerías más antiguas del mundo. Ubicada en París, puede enorgullecerse de tener, nada más y nada menos, que 286 años. Inaugurada en 1730, seguro que ha saciado las ganas de dulce de muchos. Su fundador logró convertirse en el pastelero oficial de Luis XV.

Stohner

Para tomar algo en el café más antiguo de Europa hay que visitar la plaza de San Marcos, en Venecia. Eso, y tener unos 15 o 20 euros si lo que quieres es disfrutarlo tomando un café y un trozo de pastel. El Café Florian abrió sus puertas en 1720 y por él han pasado personajes de gran relevancia histórica como Goethe, Dickens o Proust.

Cafe Florian

Al otro lado del Atlántico poco tienen que envidiar a las pastelerías europeas. Países como Argentina, Uruguay y Brasil tienen también verdaderos templos del dulce; la confitería Colombo, en Río de Janeiro, es un buen ejemplo de ello. Uno de los últimos símbolos de la belle époque, de momento ve pasar de largo cualquier cosa que huela a franquicia. Este espacio tiene más de 120 años de vida y cuenta con enormes espejos belgas, estanterías de cristal y muebles inspirados en el art nouveau; lo que le hace formar parte del Patrimonio Histórico y Artístico de la ciudad.

colombo

No cabe duda de que estos sitios son lugares de película. La industria del cine y las editoriales también se ha dado cuenta del potencial y de la magia de las pastelerías. Solo hay que fijarse en las películas y libros que han escogido estos lugares como escenarios. Chocolat, protagonizada por Juliette Binoche y Johnny Depp, narra la historia de un pueblecito francés en donde nunca pasa nada hasta que Vianne Rocher (Juliette Binoche) inaugura una chocolatería repleta de dulces.

Una pastelería en Tokio es la adaptación de una novela que narra la historia de Sentaro, un hombre que tiene una pastelería en la que sirven dorayakis. Cuando una anciana llamada Tokue se ofrece a ayudarle en la cocina, él acaba aceptando de mala gana, sin saber que sus conocimientos en repostería son tales que es capaz de crear magia con sus manos.

El Gran Hotel Budapest es una comedia que cuenta las aventuras de un conserje que entabla amistad con un joven empleado del hotel en el que trabajan. El director Wes Anderson vuelve a cuidar hasta el último detalle en este título para crear un universo único; ejemplo de ello son los exquisitos postres de la pastelería Mendl’s. En la trama tienen una gran importancia los pasteles “courtesan au chocolat”, tanto es así que el propio director decidió hacer un corto mostrando cómo realizar la receta de estos pasteles.

Gran Hotel Budapest

 

2 comentarios en «La tentación vive en una pastelería»

  1. Si no es molestia, ¿podrías decirme el nombre del puzzle de la pastelería que aparece en esta entrada de tu blog? Es que tiré la caja y mi perro se comió una pieza xD Asi que sin referencia no puedo pedir una pieza de recambio pero si volver a comprarlo si lo encuentro. Una pena.

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