Cómo nos relajamos haciendo puzzles

Hacer puzzles nos proporciona sensaciones muy positivas a nivel mental y emocional, por algo es una de las 10 actividades más efectivas para relajarnos. Y no son creencias o suposiciones, está comprobado científicamente.

Además, ya te contamos que hacer puzzles reduce la proteína relacionada con el desencadenamiento de la enfermedad de Alzheimer.

Incluso hay estudios que demuestran que actividades como montar puzzles pueden mejorar notablemente la memoria y la inteligencia. Si quieres ampliar información sobre esto, no te pierdas este interesantísimo artículo.

Entre los beneficios que podemos obtener a nivel psicológico y emocional, se encuentran:

  1. Mejora nuestra capacidad de resolución de problemas.
  2. Ejercita nuestra agudeza y memoria visual.
  3. Favorece la capacidad de análisis y de elaboración de estrategias.
  4. Genera satisfacción y eleva nuestra autoestima.
  5. Mejora nuestra atención.
  6. Mantiene activa la curiosidad.
  7. Desarrolla nuestra tolerancia, la paciencia y la adaptación ante las dificultades.
  8. Nos ayuda a ser más ordenados y adquirir buenos hábitos, como la constancia.

 

Pero la lista de beneficios no termina aquí. Según la neurociencia, es posible entrenar el cerebro para concentrarse cada vez más y mejor. Y una buena forma de hacerlo es, precisamente, armando rompecabezas.

Pero vamos a centrarnos en la relajación. ¿Por qué nos relaja hacer puzzles? ¿Cómo podemos disfrutar más de ese momento? Te damos todas las claves:

  1. Hacer puzzles proporciona una forma de descanso consciente. Nos mantenemos centrados en el momento presente, en nuestro reto, alejando nuestra mente de los problemas, el estrés y las situaciones que nos angustian y proporcionando un oasis de serenidad a nuestra actividad mental y emocional.

 

  1. Se producen estímulos positivos en el cerebro cuando logramos acertar y esto nos aporta una sensación placentera y agradable.

 

  1. Liberamos endorfinas, sustancia que aumenta el estado de bienestar, alegría y felicidad y reduce la sensación de malestar emocional. También liberamos dopamina que, aunque es una hormona que se relaciona con las adicciones y obviamente no es bueno ser adicto a nada, es la encargada de generarnos placer cuando realizamos una actividad, en este caso un puzzle. Es algo que también sucede con el ejercicio físico, por ejemplo. De esta forma “nos enganchamos” a esa necesidad de realizar dicha actividad para obtener más placer.

 

  1. Prepara tu momento con serenidad y con mimo (esto será como un calentamiento previo muy óptimo para sacarle todo el jugo nuestro ratito).

    Estimula tus 5 sentidos:
    Olfato: Acomoda tu espacio, pon incienso o quema aceites esenciales. Puedes optar por aromas como la lavanda o el sándalo, que tienen propiedades relajantes. La menta, que es un potente estimulador mental. O la naranja u otros cítricos que nos aportan energía y bienestar.
    Gusto: Sírvete algo de beber, una infusión calentita en invierno, una limonada bien fresquita en verano o una copa de tu vino preferido si decides pasar la noche montando tu puzzle. También puedes acompañar la bebida con un poco de chocolate o unos frutos secos.
    Oído: Algo de música hará que la atmósfera sea todavía mejor. Selecciona algo tranquilo, tipo jazz, blues o clásica. Aunque como se trata de TU momento, tú decides qué música te hace sentir bien y dale al play.
    Vista: Ilumina el lugar donde vas estar de forma adecuada para ver correctamente todos los detalles de las piezas. Pero también puedes darle a la estancia un toque acogedor encendiendo alguna vela. Además, los colores de los puzzles también tendrán un efecto sobre nosotros (te recordamos esta entrada sobre el significado de los colores).
    Tacto: Ahí estáis las piezas y tú, mano a mano. Es una bella sensación que merece la pena disfrutar. Dedica un rato a tocar las piezas, sentir sus relieves, notar el material del que están hechas, su textura. Hazlas tuyas, como si te fuesen a transmitir la información de su posición a través del tacto. Este es un gran ejercicio de mindfulness.

 

  1. No hay prisa, tómate tu tiempo. Para cuando quieras parar. No hay una fecha en el calendario que indique “tengo que acabar el puzzle”. Solo juega, disfruta y concéntrate.

 

  1. Sonríe cuando algo salga bien, cuando las piezas encajen, cuando completes alguna sección de la imagen, cuando logres montar una de las partes más complejas. Date un pequeño premio, motívate. Bebe un sorbo de tu copa, brinda si estás acompañado/a, toma una onza de chocolate o estira tus brazos. ¡Lo estás logrando!

 

  1. Evádete del mundo y de los problemas, es tu momento. Si puedes, apaga el móvil durante un rato e intenta que nada ni nadie te distraiga para alcanzar todo el fruto de esta especie de meditación puzzlera.

 

  1. Si lo necesitas haz pequeños descansos, levántate, estira las piernas, camina un poco. Liberar la tensión muscular generada por permanecer durante un rato en la misma posición también nos ayudará a sentirnos mejor.

 

  1. Si al beneficio relajante de montar puzzles, le sumamos el de colorear mandalas, tendremos ante nosotros una potente herramienta. Por eso te recordamos cómo los mandalas nos ayudan a relajarnos y además te invitamos a montar uno de nuestros puzzles para colorear, como este:300 Big Beautiful Blossoms ´Colouring Puzzle´

 

  1. Si ves que con la práctica te vas sintiendo cada vez mejor, ¡enhorabuena! Estás consiguiendo que funcione, tu mente y tu cuerpo te lo agradecerán. Da un paso más en tu bienestar y pon en marcha estos otros consejos para tener una vida más relajante y placentera.

 

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