Entrevista a Adrian Chesterman

“Se me ocurrió una gran idea: ¿por qué no hacer una imagen del mundo entero?”

La vuelta al mundo es un puzzle de récord: es el rompecabezas más grande del mundo en una sola imagen. Una vez montadas sus 42.000 piezas tiene unas dimensiones de 7,49 metros de largo por 1,57 metros de alto.

Es una preciosa oportunidad de hacer algo con lo que todos soñamos; recorrer el mundo a través de sus monumentos más reconocidos, sus paisajes naturales y los lugares más emblemáticos de los 5 continentes. Una maravillosa aventura que podemos completar solos o en grupo.

Charlamos sobre este singular puzzle con su ilustrador, Adrian Chesterman, a quien ya tuvimos la oportunidad de entrevistar cuando se lanzó el puzzle Vida salvaje, otro reto de gran formato de 33.600 piezas Con este ilustrador, que va de récord en récord, nos adentramos un poco más en este recorrido por el mundo pieza a pieza.

 

 

¿Por qué decidiste dibujar la vuelta al mundo?

Estaba ilustrando imágenes más pequeñas sobre diferentes países y zonas del mundo, así que se me ocurrió una gran idea: “¿por qué no hacer una imagen del mundo entero?”. Te cuento una cosa curiosa. En principio, Educa estaba buscando otros ilustradores, alguien diferente para emprender este nuevo proyecto. Sin embargo, yo tenía muchísima ilusión por hacer este trabajo y quise pensar en una idea súper guay con la que no me pudieran decir que no (ríe). Así que se me ocurrió hacerlo sobre la vuelta al mundo. Escogieron la idea porque les pareció muy buena.

 

¿Cuántos países hay representados en la ilustración del puzzle?

¡Muchos, casi todo el mundo! Es más importante el interés de los edificios y monumentos que los países en sí. Pensé en el mundo en global, no por países. Y también el contraste de lo nuevo con lo clásico, de lo antiguo con lo moderno. Lo que sí hay es una secuencia: empieza en Canadá, EEUU, Sudamérica, después Europa, el Este de Europa, seguimos avanzando a una parte de Asia, Oriente y después Africa, otra vez Asia y, finalmente, Australia. Es un recorrido coherente por diversas culturas.

 

¿A cuál de estos lugares, que no conozcas todavía, te gustaría ir?

¡A casi todos! Pero me apetece mucho Japón. Las pagodas me encantan y me llaman la atención. No sabía que eran tan grandes y tan bellas. He visitado multitud de países debido a mi profesión, llevo muchos años trabajando. Antes de que existieran los ordenadores trabajaba con aerógrafo, de esto hace más de 20 años, así que necesitaba viajar y visitar países para ver a mis clientes. Pero ahora no viajo tanto, aunque gracias a internet tengo clientes en todos los países del mundo y sin salir de casa. Así que echo de menos viajar un poco. No tanto como antes porque era una locura, todo el día de aquí para allá. Pero sí que me gustaría tener la oportunidad de ir de vez en cuando a algún sitio interesante. Gracias a internet puedo vivir en España, y me encanta, es el país más maravilloso del mundo.

 

¿Y a qué lugar, que ya conozcas, te gustaría volver?

Por ejemplo, a California, que es muy bonito y lleno de contrastes.

 

¿Cuánto tiempo tardaste en pintar “La vuelta al mundo”?

Uuuy, he tardado casi 6 meses, pero no es un trabajo continuo, porque tenía que seguir con otros proyectos a la vez, así que lo iba intercalando. El tamaño es enorme, y los detalles son muy importantes. Hay que dibujar cada pixel de cada imagen, y hay que mover imágenes de altísima resolución, esto hace que el proceso sea largo y lento.

 

Además de edificios, monumentos u obras escultóricas, hay animales salvajes caminando a sus anchas. ¿Te gustaría que los animales pudiesen convivir libremente en las ciudades?

¡No! No quiero andar con tigres y leones sueltos por ahí (ríe). Pero era algo divertido hacer que los animales anduvieran por las ciudades y me gustaba la mezcla de todo. Es un poco caótico, y el caos me gusta y me divierte. Es una interpretación personal del mundo. Para aclararlo todo he escrito carteles e indicaciones en varios idiomas, para dar más carácter a los países.

En un inicio, pensé en incluir gente, quería poner personas vestidas con trajes típicos, pero al final se decidió que no incluiríamos a seres humanos, aunque hay un astronauta que es una excepción.

 

Con el puzzle “Vida salvaje” nos confesaste que habías escondido un pequeño secreto. ¿Hay algún huevo de pascua oculto también en este puzzle?

Hay un secreto pero no puedo decírtelo porque entonces todo el mundo se enteraría. Bueno, está bien… He dibujado a mi perro que se llama Casper. Es un cocker, ¡buscadlo a ver si lo encontráis!

 

¿Tienes en mente algún nuevo récord?

Este va a ser muy difícil de superar por muchos años . Así que, de momento, no tengo nada a la vista.

 

¿Con quién montarías este puzzle?

¡No tengo tiempo de montar un puzzle tan grande, trabajo mucho! Ya lo he ilustrado, así que construirlo le toca a otros (ríe). Pero monto puzzles más pequeños con mi hija. Sí que tengo una ilusión personal; quiero organizar un evento con el ayuntamiento de mi ciudad y con institutos o colegios de la zona para que cada colegio monte una parte y después unirlo y exponerlo. Sería como un hermanamiento.

 

 

Ahora que ya sabéis un poco más sobre este fantástico puzzle. ¿Os animáis a recorrer el mundo montándolo?

4 comentarios en «Entrevista a Adrian Chesterman»

  1. Me encantaría hacer este puzzle pero no tengo espacio. Si alguien estuviera interesado en hacer una exposición con él y no quiere montarlo yo me presto voluntaria

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  2. Es un puzzle precioso, yo lo tengo ya montado por cuadrantes. Ahora me gustaría conseguir ponerlo en algún sitio cerca de casa para recrearme viendolo cuando quiera. No es muy complicado hacerlo pero es majestuoso.

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